Gracias por anotar otro veintidós, por permanecer siempre que te lo pido cerca de mí. Gracias por lo que sabemos y por lo que nos queda por descubrir. Ámame como lo estás haciendo y seremos felices, te lo prometo.
Y cuando llegue el día que tanto deseamos, te regalaré mi alma, para que la fundas con tu amor, para que se arropen y nos digan que somos uno, y que el mundo no puede separarnos. Llegaremos a ese lugar, llegaremos a amar lo que somos. Te querré, me querrás. Llegaremos como nuevos, como niños pequeños que sonríen ante la felicidad, llegaremos y no recordaremos que ya hemos vivido mucho, que lo estamos viviendo, que mañana te abrazaré con más fuerza, que en aquel lugar está prohibido no amar.