Tan despistada anda el alma cuando no encuentra amor. Ni la más mínima necesidad de atacar algo que nos haga volver en sí, ya que vivimos de ella. Permanecemos en el mismo lugar desde hace ya 365 días, o incluso más. No necesitamos encontrarnos, porque nunca nos hemos perdido. No hay despistes que valgan en esta historia, somos uno y lo sabemos.
Quizá mañana me sienta diferente. Te necesitaré al despertar para robarte un beso. Y a eso de las tres de la tarde recordaré todos los platos que comimos juntos y los que nos quedan por devorar. Pasaremos al atardecer por la plaza más bonita que describan en cuentos y cuando caiga la noche, caeremos en nuestro nido de amor para compartir más y más secretos.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
No olvidaremos cómo se ama.
Compartimos momentos, me perdía entre tus sábanas cuando nadie sospechaba de nosotros, me escondía en tu corazón hasta que mi madre dejara de echarme una bronca por cualquier motivo infantil, comíamos helado sin prisas durante los anuncios de las películas románticas que tanto odiabas, y que tanto sigues odiando. Te quería, me prometiste vivir siempre dentro de mí, te quería, me regalabas sonrisas de complicidad, te quería, me prometías el mundo entero a mis pies, te quería y tú me amabas.
sábado, 14 de mayo de 2011
La de locuras que nos proponemos lograr a causa de alguien.
Amor hacia alguien, es el dicho. El que hoy en día no para de repetirme que es cierto. Satisfacción por tenerte, por llenarme, por lograr que el mundo escuche lo mucho que nos queremos. Una mirada, sólo una para saber que esta canción que ahora suena es producto de tu hermoso corazón, o del mío, o de los dos. Que la ilusión nos persigue, todavía.
La noche es larga, larga para amarnos. Acurrúcame como si sólo existiese ese momento, y mañana al despertar, me contarás lo que tus ojos piensan de mí y lo que tu corazón desea volver a vivir.
La noche es larga, larga para amarnos. Acurrúcame como si sólo existiese ese momento, y mañana al despertar, me contarás lo que tus ojos piensan de mí y lo que tu corazón desea volver a vivir.
viernes, 22 de abril de 2011
Qué facilidad para encontrar los veintidós que se esconden por el mundo.
Gracias por anotar otro veintidós, por permanecer siempre que te lo pido cerca de mí. Gracias por lo que sabemos y por lo que nos queda por descubrir. Ámame como lo estás haciendo y seremos felices, te lo prometo.
Y cuando llegue el día que tanto deseamos, te regalaré mi alma, para que la fundas con tu amor, para que se arropen y nos digan que somos uno, y que el mundo no puede separarnos. Llegaremos a ese lugar, llegaremos a amar lo que somos. Te querré, me querrás. Llegaremos como nuevos, como niños pequeños que sonríen ante la felicidad, llegaremos y no recordaremos que ya hemos vivido mucho, que lo estamos viviendo, que mañana te abrazaré con más fuerza, que en aquel lugar está prohibido no amar.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Desahógate.
Venga, hazlo. Cuéntale al papel tus penas. Puede que de verdad tenga curiosidad por tu vida. Sí, sí. Por la tuya. Por aquella que dices que no deja de ser una mierda. Por aquella por la que deberías ser feliz.
¿Feliz? Perdona amor, pero no puedo. Ahora mismo no puedo. ¿Para que engañar a este pobre corazón? ¿Para que insinuarle de nuevo que me siento bien, que no pasa nada, siendo todo mentira? Oh, corazón. Puede que ahora mismo no tenga sentido y por ello no la quiera, en cierto modo, creo que es eso. Mi vida no es algo que se pueda reciclar, o que cuando me canse la pueda cambiar; la vida está para disfrutarla y alcanzarla, a ella y a todas la metas que nos propongamos. Ya sé que eso lo sabes, corazón. Pero tienes que demostrarle a esta cabeza loca que no tiene razón y que por mucho que diga que no puede, enseñarle la puerta en la que, en un letrero grande y llamativo, pone que la felicidad se encuentra caminando y que yo la estoy alcanzando. Enséñale que tiene todo lo que hay que tener, enséñale que no debe rozar el suelo cada vez que pasa una mala racha, aunque ésta, sea un poco larga.
Y por favor, corazón, dile de mi parte que él siempre la acompañará, sí sí, dile que cuando quiera tendrá otro corazón a su lado, dándole el amor que pueda aliviar sus penas.
Gracias. Gracias por tomarte esta copa conmigo y gracias por escucharme, amor. Gracias por hacerla comprender, gracias por demostrarle todo aquello a esta cabecita que ya consigue situarse, poco a poco.
Y gracias por saber que me refiero a ti, a la esperanza que provoca esta luz que me hace sonreir.
jueves, 17 de marzo de 2011
Hasta pronto.
-Aunque te diga que no te vayas, lo harás.
No esperes a que se marche la felicidad que te despierta cada mañana, no dejes que el miedo se apodere de ti. Está contigo siempre, no te dejará, quiere enseñarte el camino hacia la locura, pero hacia la buena locura. Una que te haga, en un instante, recorrer velozmente todos los kilómetros, alcanzando todas las nubes y encontrando entre tantas absurdas mentes el corazón que te pertenece. El suyo.
No esperes a que se marche la felicidad que te despierta cada mañana, no dejes que el miedo se apodere de ti. Está contigo siempre, no te dejará, quiere enseñarte el camino hacia la locura, pero hacia la buena locura. Una que te haga, en un instante, recorrer velozmente todos los kilómetros, alcanzando todas las nubes y encontrando entre tantas absurdas mentes el corazón que te pertenece. El suyo.
sábado, 19 de febrero de 2011
Ayer lloré.
Qué absurdo.
Llorar delante de la persona por la que mueres no es absurdo. Llorar de felicidad por tenerle no es absurdo. Llorar y abrazarle fuertemente hasta demostrarle que no se puede ir no es absurdo.
Amor. Es lo que siento.
No había estrellas cariño, no. Pero nosotros las veíamos. La luna nos alumbraba lo suficiente, y el olor a césped era satisfactorio. Hacía frío pero le tenía a él. Sus besos, sus caricias, su amor.
La felicidad, joder, la felicidad.
Llorar delante de la persona por la que mueres no es absurdo. Llorar de felicidad por tenerle no es absurdo. Llorar y abrazarle fuertemente hasta demostrarle que no se puede ir no es absurdo.
Amor. Es lo que siento.
No había estrellas cariño, no. Pero nosotros las veíamos. La luna nos alumbraba lo suficiente, y el olor a césped era satisfactorio. Hacía frío pero le tenía a él. Sus besos, sus caricias, su amor.
La felicidad, joder, la felicidad.
sábado, 5 de febrero de 2011
Ella.
En realidad es amor lo que siente. Bueno, más o menos.
-Explícate, por favor.
Sí, sí. Sus sentimientos nacen del verbo querer o amar, no estoy muy segura, pero de alguno de los dos o semejante. Ha querido recordar viejos momentos, volver por un instante al pasado, a lo lejano, volver a él.
En su lugar, yo también lo haría, por muycabrón que fuera, volvería a él si pudiera. Pero qué digo, claro que sí, lo he hecho, lo sigo haciendo. Y no me arrepiento de haber vuelto a él, mírame. Por ello, siempre digo que las cosas cambian, sin esperar ninguna reacción por parte de ellas.
Puede que él confunda el amor con echar un simple polvo, pero aún así, le doy la razón a ella. A ella. Algo debe sentir todavía, por muy pequeño que sea. El roce hace el cariño. Eso de besar a alguien sin sentimiento no tiene el más mínimo sentido, que no, que no lo tiene. No durarían escasos minutos. Ella lo quiere, claro está. Y aunque los demás piensen, incluyéndome, que la está utilizando y que lo único que hace es follársela, pienso que el tiempo le demostrará que no sabe lo que hace, lo que tiene delante y lo que puede perder en un instante. Ella hace el amor, ella siente, y mucho, créeme. Ella vive de un suspiro suyo. No está enamorada, no, ahora mismo creo que no. Eseimbécil no le da razones para estarlo, pero sí le hace estar viva. Tener pavo continuamente a pesar del suspenso en mates, sonreírle a todo y bailar con la felicidad. No de la mejor forma que podría, por desgracia, pero si es feliz todo lo demás no importa.
Pronto se dará cuenta de la realidad que le rodea, y ahí estaré cuando eso suceda, le ayudaré a bajar de la nube y respirará el aire contaminado que nos ofrece la ciudad. Pero todavía no le ha llegado el momento, así pues, QUE VIVA. Que sienta cada momento que se hace efímero, que cometa errores, porque es tiempo de hacerlo, que diga que sí y al instante cambie de opinión, que me sonría y después me contradiga una idea, que pase desapercibida entre el resto de gente y que se ponga los tacones más llamativos de la tienda, que diga blanco y negro a la vez, que le quiera, que se entregue como ella sabe hacerlo, y que le demuestre al mundo entero que es especial, que tiene que vivir esos dieciséis años de la manera más alocada, y por supuesto, que recuerde todo como si fuera la primera vez.
No hace falta comentar lo importante que es, ¿verdad? <3
-Explícate, por favor.
Sí, sí. Sus sentimientos nacen del verbo querer o amar, no estoy muy segura, pero de alguno de los dos o semejante. Ha querido recordar viejos momentos, volver por un instante al pasado, a lo lejano, volver a él.
En su lugar, yo también lo haría, por muy
Puede que él confunda el amor con echar un simple polvo, pero aún así, le doy la razón a ella. A ella. Algo debe sentir todavía, por muy pequeño que sea. El roce hace el cariño. Eso de besar a alguien sin sentimiento no tiene el más mínimo sentido, que no, que no lo tiene. No durarían escasos minutos. Ella lo quiere, claro está. Y aunque los demás piensen, incluyéndome, que la está utilizando y que lo único que hace es follársela, pienso que el tiempo le demostrará que no sabe lo que hace, lo que tiene delante y lo que puede perder en un instante. Ella hace el amor, ella siente, y mucho, créeme. Ella vive de un suspiro suyo. No está enamorada, no, ahora mismo creo que no. Ese
Pronto se dará cuenta de la realidad que le rodea, y ahí estaré cuando eso suceda, le ayudaré a bajar de la nube y respirará el aire contaminado que nos ofrece la ciudad. Pero todavía no le ha llegado el momento, así pues, QUE VIVA. Que sienta cada momento que se hace efímero, que cometa errores, porque es tiempo de hacerlo, que diga que sí y al instante cambie de opinión, que me sonría y después me contradiga una idea, que pase desapercibida entre el resto de gente y que se ponga los tacones más llamativos de la tienda, que diga blanco y negro a la vez, que le quiera, que se entregue como ella sabe hacerlo, y que le demuestre al mundo entero que es especial, que tiene que vivir esos dieciséis años de la manera más alocada, y por supuesto, que recuerde todo como si fuera la primera vez.
No hace falta comentar lo importante que es, ¿verdad? <3
martes, 1 de febrero de 2011
Él y yo.
Miraba al techo y suspiraba, pero era un suspiro de amor, de mucho amor.
Yo, apoyada en su pecho, le observaba plácidamente.
Adoro su forma de no pensar, de dejar pasar el tiempo con tranquilidad y de mirar a un punto fijo con la esperanza de olvidar las preocupaciones. Le acaricié con muchísima suavidad, como si de fuego se tratase su piel, pasé mi mano por su mejilla izquierda intentando captar toda su atención a la vez que aliviaba el dolor. Me miró, dejó volar lo que tenía en mente, cosa sin importancia pero que aún así me importaba, y me dedicó una de sus mejores sonrisas.
-Te quiero.
Me apresuré hasta llegar a sus labios con la finalidad de transmitirle una respuesta.
Nos abrazamos, nos mantuvimos unos cuatro o cinco minutos así, y nuestros corazones se salían del pecho, también querían darse un enorme abrazo, lo sentían, como nosotros.
Las sábanas nos acurrucaban y el aire nos proporcionaba amor y pasión, todo el que se concentraba en nuestra respiración.
Mi cuerpo entero le necesita a él.
Mi corazón desea salir de nuevo, directo hacia el suyo, hacia la felicidad.
sábado, 15 de enero de 2011
Sigues mirando aquella pequeña mota de polvo.
Y yo sigo contemplando cómo lo haces. Con esa soltura. Extravagante. Con esa mirada. Intensa.
Con ese perfume que a tientas entra por mi balcón. Desorientado. Como yo.
Desorientada. Sin saber por qué esto no tiene sentido. Por qué disfruto observando esa dulce imagen.
Por qué disfruto tanto sólo con su simple movimiento hacia la derecha. Por qué le quiero tanto. Por qué le amo.
Por qué es mi vida. No lo sé. Es así. Y nada más.
La forma tan elegante con la que consigue hacerme feliz.
Con ese perfume que a tientas entra por mi balcón. Desorientado. Como yo.
Desorientada. Sin saber por qué esto no tiene sentido. Por qué disfruto observando esa dulce imagen.
Por qué disfruto tanto sólo con su simple movimiento hacia la derecha. Por qué le quiero tanto. Por qué le amo.
Por qué es mi vida. No lo sé. Es así. Y nada más.
La forma tan elegante con la que consigue hacerme feliz.
lunes, 3 de enero de 2011
¿Repetimos?
Súbete al tren de la felicidad. Es un trayecto corto, pero vale la pena recorrerlo.
Sólo te hace falta un poco de optimismo, una cámara, mucho pavo, ganas de caminar,
y unas personas que consigan llenar un espacio de tu corazón.
Sólo te hace falta un poco de optimismo, una cámara, mucho pavo, ganas de caminar,
y unas personas que consigan llenar un espacio de tu corazón.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
DRF.
Siempre lo hago. Siempre que pienso en él escribo. ¿Por qué?
¿De verdad hace falta contestar? No, yo creo que no.
Él sabe todo lo que conozco, lo que siento, lo que digo, y a veces, lo que pienso o creo.
Él es mi vida. Venga ya, ¿en serio? Claro, no miento, ¿para qué hacerlo?
¿No se nota el amor que me consume en él?
La felicidad, el cariño y las ganas de que no acabe, de disfrutar, de que me cuente al oído, o me agarre fuerte y no me suelte en todo el camino. Que me repita todas las veces que haga falta que me quiere, y que yo le conteste: yo no, yo te amo. Que sea como la primera vez, que esté ahí, siempre. Y que me ponga nerviosa, hasta cuando me envía un sms o me hace una de sus llamadas. Que aparezca en mis sueños, y que luego, los haga realidad con la barita mágica del amor. O incluso, para que no falte, que me de uno de sus abrazos, ésos que hacen despertar a todas y cada una de mis costillas, pero que seguirá dándomelos, aunque diga que no, que es doloroso.
Necesito cada uno de sus besos, para guardarlos en una cajita, cerrarla con llave, y tirarla después al río. Y esa cajita conservarla toda la vida, hasta que me muera. Porque un corazón se conserva y sobrevive por el amor que le da otra persona.
No hace falta que sigas leyendo, esto ya no tiene sentido, sólo yo me entiendo, y espero, que él también. Porque aunque sea grande la satisfacción de tenernos debemos hacerlo, ya que gracias a este maravilloso tiempo que estamos viviendo juntos soy feliz. Me lo da todo. Todo.
Incluso la respiración.
¿Lo has entendido entonces? Sí, bueno, más o menos. Sé que estás locamente enamorada de él.
Estoy enamorada a mi manera, lo quiero a mi manera, y siento mucho a mi manera. Pero sí, amo todo lo relacionado con él. Amo su corazón, ése que es mío.
Claro, él es mío, y yo soy suya.
¿De verdad hace falta contestar? No, yo creo que no.
Él sabe todo lo que conozco, lo que siento, lo que digo, y a veces, lo que pienso o creo.
Él es mi vida. Venga ya, ¿en serio? Claro, no miento, ¿para qué hacerlo?
¿No se nota el amor que me consume en él?
La felicidad, el cariño y las ganas de que no acabe, de disfrutar, de que me cuente al oído, o me agarre fuerte y no me suelte en todo el camino. Que me repita todas las veces que haga falta que me quiere, y que yo le conteste: yo no, yo te amo. Que sea como la primera vez, que esté ahí, siempre. Y que me ponga nerviosa, hasta cuando me envía un sms o me hace una de sus llamadas. Que aparezca en mis sueños, y que luego, los haga realidad con la barita mágica del amor. O incluso, para que no falte, que me de uno de sus abrazos, ésos que hacen despertar a todas y cada una de mis costillas, pero que seguirá dándomelos, aunque diga que no, que es doloroso.
Necesito cada uno de sus besos, para guardarlos en una cajita, cerrarla con llave, y tirarla después al río. Y esa cajita conservarla toda la vida, hasta que me muera. Porque un corazón se conserva y sobrevive por el amor que le da otra persona.
No hace falta que sigas leyendo, esto ya no tiene sentido, sólo yo me entiendo, y espero, que él también. Porque aunque sea grande la satisfacción de tenernos debemos hacerlo, ya que gracias a este maravilloso tiempo que estamos viviendo juntos soy feliz. Me lo da todo. Todo.
Incluso la respiración.
¿Lo has entendido entonces? Sí, bueno, más o menos. Sé que estás locamente enamorada de él.
Estoy enamorada a mi manera, lo quiero a mi manera, y siento mucho a mi manera. Pero sí, amo todo lo relacionado con él. Amo su corazón, ése que es mío.
Claro, él es mío, y yo soy suya.
martes, 14 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Infancia.
Era tarde, Mónica se disponía a dar el beso de buenas noches a Adriana cuando la pequeña inició una conversación extrañamente divertida.
-Mamá, ¿tú conoces la felicidad?
-¿La felicidad?- Preguntó atónita, Adriana sólo tiene 5 años. ¿De dónde sacaría semejante pregunta?
Después de un par de segundos, la delicada madre consiguió contestar con seguridad.
-Sí, la conozco.
-¿Y cómo es?
-¿Que cómo es? La felicidad es abstracta cariño, la conocemos a través de los sentimientos.
-¿Y yo la conozco?
-No lo sé, ¿eres feliz?
-¡Claro!- Exclamó la niña mostrando aquella felicidad de la que hablaban.
-Pues he de decirte, cielo, que ya la conoces y que es tu amiga. Viene acompañada de esa sonrisa tan bonita.
Comenzaron a reír las dos. Y a disfrutar intensamente el momento madre e hija.
La chica es feliz, la infancia trae consigo la felicidad de por sí.
Es muy fácil conseguirlo. O como ella dice, es muy fácil conocerla.
A esa edad todo es felicidad, todo.
RÍE, disfruta, sueña, comienza a vivir, crea ilusiones, aprende, aprende mucho, quiere a los demás, déjate querer, juega, juega hasta cansarte de ello, y sonríele al mundo.
Ya tendrás tiempo de crecer. Ahora, dedícale tiempo a la felicidad y demuéstrale que estás ahí, que siempre lo estarás y que podrás seguirla hasta que decida soltarte la mano.
-Mamá, ¿tú conoces la felicidad?
-¿La felicidad?- Preguntó atónita, Adriana sólo tiene 5 años. ¿De dónde sacaría semejante pregunta?
Después de un par de segundos, la delicada madre consiguió contestar con seguridad.
-Sí, la conozco.
-¿Y cómo es?
-¿Que cómo es? La felicidad es abstracta cariño, la conocemos a través de los sentimientos.
-¿Y yo la conozco?
-No lo sé, ¿eres feliz?
-¡Claro!- Exclamó la niña mostrando aquella felicidad de la que hablaban.
-Pues he de decirte, cielo, que ya la conoces y que es tu amiga. Viene acompañada de esa sonrisa tan bonita.
Comenzaron a reír las dos. Y a disfrutar intensamente el momento madre e hija.
La chica es feliz, la infancia trae consigo la felicidad de por sí.
Es muy fácil conseguirlo. O como ella dice, es muy fácil conocerla.
A esa edad todo es felicidad, todo.
RÍE, disfruta, sueña, comienza a vivir, crea ilusiones, aprende, aprende mucho, quiere a los demás, déjate querer, juega, juega hasta cansarte de ello, y sonríele al mundo.
Ya tendrás tiempo de crecer. Ahora, dedícale tiempo a la felicidad y demuéstrale que estás ahí, que siempre lo estarás y que podrás seguirla hasta que decida soltarte la mano.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Inúndame.
Necesito que te apoderes de mí. Que el humo me envuelva y me diga que me quiere.
Necesito calor, hace frío. Que la felicidad venga contigo y se siente a ver una película.
Necesito tu voz y tu olor para componer esta pieza sin sonido.
Y el amor. Que el amor fotografíe el momento, éste que sólo es nuestro.
Necesito calor, hace frío. Que la felicidad venga contigo y se siente a ver una película.
Necesito tu voz y tu olor para componer esta pieza sin sonido.
Y el amor. Que el amor fotografíe el momento, éste que sólo es nuestro.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Para comérselo, ¿verdad?
"Mi cerebro echa de menos estar contigo todo el tiempo que pueda,
mis ojos echan de menos verte siempre,
mi nariz echa de menos olerte a fondo,
mi boca echa de menos comerte a besos,
mi cuerpo echa de menos el calor del tuyo.
En definitiva, Diego entero, te ama.(L)"
Y yo, le amo a él.
mis ojos echan de menos verte siempre,
mi nariz echa de menos olerte a fondo,
mi boca echa de menos comerte a besos,
mi cuerpo echa de menos el calor del tuyo.
En definitiva, Diego entero, te ama.(L)"
Y yo, le amo a él.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Otro 22 marcado en nuestras memorias.
No hace falta seguir imaginando.
No hace falta soñar, creer, no hace falta tener esperanzas.
Ahora no. Ya no.
Es agradable sentir y recordar lo vivido, lo pasado. Todo lo pasado.
Los pasos que he recorrido para llegar hasta aquí.
Para llegar a él.
Ha costado. Y mucho.
Pero aún así es agradable el recuerdo.
Como si hubiera desaparecido, para siempre. Mi mente me obligaba a entender que ya no estaba, que se había ido. Que ya no debía vivir nada más, ni tener nada relacionado con él. Nada. Lejos. Para siempre.
Y cuando mi corazón ya no lo nombraba, cuando seguía adelante, con la cabeza alta, con la esperanza de cumplir sueños, de vivirlos, apareció. De nuevo.
Volví a caer en sus tentadoras garras.
Es mío. Ahora sí.Ningún tipo de impedimento. Solos. Él y yo.
Me costó volver en sí. Me costó confiar, y mucho. Pero ahí está. Conmigo.
Amaneciendo con su mirada dentro de mí, con el deseo de abrazar a eso que mi corazón no quiere dejar volar.
Mío. Siempre.
He conseguido en poco tiempo llenar su vida de alegría y amor, como él dice, y no puedo estar más orgullosa por ello, por decirle que comparto su opinión y que él también lo ha logrado.
Y no, no voy a dejarlo escapar otra vez. NO. Esta vez lo amarraré con fuerza, lo sostendré contra mi pecho y lo abrazaré con amor. Con mucho amor.
Juntos. Para siempre.
~
No hace falta soñar, creer, no hace falta tener esperanzas.
Ahora no. Ya no.
Es agradable sentir y recordar lo vivido, lo pasado. Todo lo pasado.
Los pasos que he recorrido para llegar hasta aquí.
Para llegar a él.
Ha costado. Y mucho.
Pero aún así es agradable el recuerdo.
Como si hubiera desaparecido, para siempre. Mi mente me obligaba a entender que ya no estaba, que se había ido. Que ya no debía vivir nada más, ni tener nada relacionado con él. Nada. Lejos. Para siempre.
Y cuando mi corazón ya no lo nombraba, cuando seguía adelante, con la cabeza alta, con la esperanza de cumplir sueños, de vivirlos, apareció. De nuevo.
Volví a caer en sus tentadoras garras.
Es mío. Ahora sí.
Me costó volver en sí. Me costó confiar, y mucho. Pero ahí está. Conmigo.
Amaneciendo con su mirada dentro de mí, con el deseo de abrazar a eso que mi corazón no quiere dejar volar.
Mío. Siempre.
He conseguido en poco tiempo llenar su vida de alegría y amor, como él dice, y no puedo estar más orgullosa por ello, por decirle que comparto su opinión y que él también lo ha logrado.
Y no, no voy a dejarlo escapar otra vez. NO. Esta vez lo amarraré con fuerza, lo sostendré contra mi pecho y lo abrazaré con amor. Con mucho amor.
Juntos. Para siempre.
~
jueves, 18 de noviembre de 2010
M.
Son la alegría de la huerta, como se suele decir.
Ellas me motivan, me ayudan a levantarme y me dan fuerzas en todo momento.
Ellas y nuestro pavo, por supuesto.
Allá donde vayamos siempre nos siguen las locuras, la felicidad, el cariño envuelto en abrazos, las fotografías que congelan los momentos y las ilusiones perdidas por el camino.
Estamos juntas en esto, y en todo lo demás. Porque nos queremos, o al menos, yo las quiero a ellas.
En realidad, a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Ellas me motivan, me ayudan a levantarme y me dan fuerzas en todo momento.
Ellas y nuestro pavo, por supuesto.
Allá donde vayamos siempre nos siguen las locuras, la felicidad, el cariño envuelto en abrazos, las fotografías que congelan los momentos y las ilusiones perdidas por el camino.
Estamos juntas en esto, y en todo lo demás. Porque nos queremos, o al menos, yo las quiero a ellas.
En realidad, a buen entendedor, pocas palabras bastan.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Ruth ha muerto.
Sí, ha muerto. Y junto a ella todo.
Ha muerto la dignidad, la libertad, las ganas de vivir. Todo lo deseado, todo, se ha esfumado.
Ha muerto la esperanza, la ilusión, las mentiras escondidas para que no salieran a la luz, la importancia de las cosas. Ha muerto también la razón, con todo lo que conlleva, incluso creo que ha desaparecido la parte que guardaba en mi interior, esa parte que me hacía de guía, de camino hacia la aventura. Pero ya no está, y cuesta continuar. El camino se hace rocoso, hasta parece que una gran tormenta tropieza conmigo.
Pero para. ¿Qué haces? Déjalo. Frena. Siéntate en el banco más próximo, deja el camino a un lado, espérate. No hay prisa por llegar.
Piensa. No, piensa un poco más. De verdad, ¿le ves sentido a esto? ¿En serio? Porque yo no.
Qué mierda. No ha sido una tormenta, ni rocosas piedras las que he encontrado, ha sido una mierda. Una mierda grande y horrorosa. Pero ya se ha ido, date la vuelta, ¿no la ves a lo lejos? Tú sigues caminando, hacia delante, con la cabeza alta, y preparada, ¿verdad? Claro que sí, preparada para todo. Como siempre.
Con ese corazón siguiéndome, con esa mirada, esa voz y esas manos que me provocan mariposas revoloteando toda mi barriga. Está ahí. No lo olvides. ¿Cierto?
Sin él no soy nada. Sin él Ruth hubiera muerto de verdad. Sin él nada tiene sentido.
¿Es él la razón de todo? No, él es TODO.
Ha muerto la dignidad, la libertad, las ganas de vivir. Todo lo deseado, todo, se ha esfumado.
Ha muerto la esperanza, la ilusión, las mentiras escondidas para que no salieran a la luz, la importancia de las cosas. Ha muerto también la razón, con todo lo que conlleva, incluso creo que ha desaparecido la parte que guardaba en mi interior, esa parte que me hacía de guía, de camino hacia la aventura. Pero ya no está, y cuesta continuar. El camino se hace rocoso, hasta parece que una gran tormenta tropieza conmigo.
Pero para. ¿Qué haces? Déjalo. Frena. Siéntate en el banco más próximo, deja el camino a un lado, espérate. No hay prisa por llegar.
Piensa. No, piensa un poco más. De verdad, ¿le ves sentido a esto? ¿En serio? Porque yo no.
Qué mierda. No ha sido una tormenta, ni rocosas piedras las que he encontrado, ha sido una mierda. Una mierda grande y horrorosa. Pero ya se ha ido, date la vuelta, ¿no la ves a lo lejos? Tú sigues caminando, hacia delante, con la cabeza alta, y preparada, ¿verdad? Claro que sí, preparada para todo. Como siempre.
Con ese corazón siguiéndome, con esa mirada, esa voz y esas manos que me provocan mariposas revoloteando toda mi barriga. Está ahí. No lo olvides. ¿Cierto?
Sin él no soy nada. Sin él Ruth hubiera muerto de verdad. Sin él nada tiene sentido.
¿Es él la razón de todo? No, él es TODO.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Aunque no estés ahora.
Qué alegría tenerte.
Oler a ti. Sí, aún huelo a ti.
Mi habitación está inundada por tu perfume.
Y no quiero que se vaya, al menos hasta la próxima vez.
Qué felicidad.
Click!
Eres tú.
Oler a ti. Sí, aún huelo a ti.
Mi habitación está inundada por tu perfume.
Y no quiero que se vaya, al menos hasta la próxima vez.
Qué felicidad.
Click!
Eres tú.
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